Parte I. La profecía. Capítulo 2: Un paseo por Poscait (Páginas 11-12)

Para leer las partes anteriores pulsa aquí:

Página 1-2

Páginas 3-4

Páginas 5-6

Páginas 7-8

Páginas 9-10

Deneb asintió y echó a andar hacia la gran plaza rodeada por altas torres que habían visto la noche anterior desde la colina. En cuanto llegaron, Luna se quedó asombrada, paralizada ante el espectáculo. La plaza era una réplica gigantesca de un círculo de protección. El suelo, construido con algún tipo de piedra nacarada, mostraba el dibujo de un pentáculo, por el que se movían líneas de luz de diferentes colores. Cada punta del pentáculo estaba ocupada por un imponente edificio.

— Éste es el centro de poder de todo Tirean, el lugar en el que se concentra la magia y la sabiduría— explicó Deneb—. Mira, ese edificio circular con columnas es la sede del Consejo de sabios, donde vendremos esta tarde.

Luna lo observó, sintiéndose muy pequeña ante aquella mole blanquecina. Se imaginó en el centro de aquel edificio, rodeada por decenas de hombres con barbas muy largas y gesto huraño vestidos con togas griegas, y pensó que quizá habría alguna posibilidad de convencer a los demás de que no sería necesario que ella estuviese presente en aquella reunión.

— Ese edificio sin techo es algo así como un centro astronómico. Sirve para calcular nuestros calendarios, las festividades… Y también hacen pequeñas modificaciones en el clima, para evitar inundaciones o tormentas que pudiesen dañar las cosechas— Deneb fue señalando los diferentes edificios mientras le explicaba—. Y esa torre tan alta es el centro de vigilancia.

Luna elevó los ojos hacia lo alto de la torre, buscando a los vigías. La torre estaba totalmente cerrada, no había ventanas grandes ni una atalaya en lo alto desde la que se pudiera vigilar.

— ¿Y cómo vigilan?— preguntó al cabo de unos segundos—. No veo a nadie ahí arriba.

Deneb agarró su mano y la guió hacia allí. Luna se sintió nerviosa por su contacto, pero no opuso resistencia. No había nada de malo en que él la agarrase, de hecho más bien parecía que la estuviese tratando como si fuese un hermano mayor. Intentó no pensar en si aquel hecho la molestaba.

Según entraron en la torre, la temperatura pareció bajar unos grados. El ambiente era fresco sin resultar desagradable. Daba la impresión de que dentro de la torre corriese una ligera brisa que trajese el aroma del musgo y la tierra húmeda. El lugar estaba invadido por extraños sonidos cambiantes que no deberían estar ahí: el chocar de las olas contra un acantilado, el murmullo de un manantial subterráneo, el canto de los pájaros, el viento en las copas de los árboles… La luz también era cambiante, como si llegase a través de las aguas de una laguna. Luna observó a su alrededor, dándose cuenta de que, lo que en un primer momento había tomado por estatuas que marcasen los cuatro puntos cardinales, eran personas que parecían en trance. Delante de cada uno de ellos había un pedestal sobre el que reposaba una vasija circular llena de agua.

Deneb se puso un dedo delante de los labios pidiéndole silencio y fue guiándola piso a piso. Todos parecían iguales, en cada uno de ellos pudieron encontrar a cuatro de aquellos petrificados espectadores, con la mirada perdida en aquella agua en la que Luna no podía percibir nada.

— ¿Qué es lo que hacen?— preguntó susurrando cuando no pudo soportar más la curiosidad.
— Vigilan todos los rincones de Tirean— contestó Deneb, acercándose a su oído para susurrarle—. Todos son videntes y cada una de esas vasijas apunta a una aldea o una zona de costa desprotegida desde la que se pudiera comenzar una invasión.
— ¿Para qué lo hacen si se supone que nadie puede cruzar el mar de niebla?
— Eso es lo que se supone, pero los magos de Fasghaid son muy poderosos. Hay aldeas en Tirean en las que casi no hay magos o, si los hay, su magia no es de naturaleza defensiva. Un solo mago de Fasghaid que consiguiese cruzar podría provocar una autentica masacre— explicó Deneb—. Además, la gente de Tirean no confía en que Aradia haya abandonado sus planes de conquista.
— ¿Y tú qué crees?— le preguntó Luna, con la vista aún clavada en las vasijas en las que intentaba atisbar algo sin éxito.
— Bueno, me ha mandado aquí para evaluar las posibilidades de una paz duradera. Espero que eso sea una buena señal.
— ¿Qué sucedería si alguien viese algo en las vasijas? Quiero decir que, si pasase algo en la otra punta de la isla, no les daría tiempo a reaccionar.
— Si alguno de los videntes viese algo, todos concentrarían su poder para lanzar una señal de aviso. La torre está diseñada para captar esa señal de alerta y enviar a los cielos un rayo de luz roja que podría ser visto desde kilómetros de distancia. Hay réplicas más pequeñas de estas torres en todas las aldeas importantes, que enviarían la misma señal. En cuestión de segundos, todo Tirean estaría avisado de que hay peligro.
— Sigo sin entenderlo. Se sabría que hay peligro pero no dónde ni qué es lo que sucede en realidad— insistió Luna.
— Hay gente con capacidades telepáticas repartida por todo Tirean. Se pondrían en contacto con esta torre para ser informados— Deneb volvió a sujetar su mano para indicarle que debían bajar—. Será mejor que nos marchemos antes de que nos echen.

Anuncios

4 Respuestas a “Parte I. La profecía. Capítulo 2: Un paseo por Poscait (Páginas 11-12)

  1. Pingback: Parte I. La profecía. Capítulo 2: Un paseo por Poscait (Páginas 13-14) | La Red de Caronte

  2. Pingback: Parte I. La profecía. Capítulo 3: El espejo de la verdad (Páginas 15-16) | La Red de Caronte

  3. Pingback: Parte I. La profecía. Capítulo 3: El espejo de la verdad (Páginas 17-18) | La Red de Caronte

  4. Pingback: Parte I. La profecía. Capítulo 3: El espejo de la verdad (Páginas 19-20) | La Red de Caronte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s