¡Al fin se rompió la maldición de Ojo de gato!

Portada y contraportada de la versión impresa de Ojo de gato

Portada y contraportada de la versión impresa de Ojo de gato

¡Sí, por fin lo he conseguido! Después de un montón de años de no ser otra cosa que unos bytes perdidos en una carpeta de mi ordenador, voy a poder tener el libro en mis manos. Durante mucho tiempo pensé que esto no sucedería nunca, que la novela tenía una maldición y nunca la vería publicada, pero creo que he conseguido romperla.

 

Os preguntaréis cuál es la maldición de Ojo de gato. Os lo explico para que no penséis que estoy loca:

Hace ya algunos años, cuando conseguí que una editorial publicase mi primera novela (La red de Caronte), estaba ya terminando Ojo de gato. En aquel entonces, yo había firmado con mi editorial un contrato por el que les prometía mis cinco siguientes novelas durante 20 años (sí, lo sé, fui gilipollas, pero ése no es el caso que nos ocupa ahora. Si alguien quiere ahondar en esa triste historia puede consultar los posts “Una escritora novel en el infierno“).

Después del auténtico desastre que fue el proceso de revisión, maquetación, promoción y distribución de La red de Caronte, yo habría preferido que me incrustasen astillas bajo las uñas antes de dejarles publicar mi siguiente novela, así que lo que hice fue enviársela sin revisar, nada más terminarla, para que no les gustase. Y resulta que les encantó. Me quería morir.

 

Justo en aquella época, había conseguido que la Agencia Kerrigan (la que lleva a autores como Carlos Ruiz-Zafón, Juan Gómez-Jurado o Javier Sierra) se interesase por mis novelas y quisiera representarme. Yo les comenté el contrato que tenía con mi editorial y les pasé el contrato que me habían ofrecido para Ojo de gato (que, aunque yo no lo hubiera creído posible, era aún más mierda que el del libro anterior). Mi agente trató de hablar con ellos para que me ofreciesen un contrato mejor o liberasen mi novela. Pobre incauto. Le marearon de tal manera que el hombre acabó por decirme que era imposible negociar nada con aquella gente (como si yo no lo supiera ya) y que lo dejábamos.

 

Para añadir aún más lío a la historia, la editorial Equipo Sirius también se había mostrado interesada en publicar Ojo de gato. Les había encantado y estaban discutiendo algunos puntos antes de enviarme el contrato para que lo viera. Y, de repente, de la noche a la mañana, por culpa de la crisis económica que en aquel momento todavía era sólo “desaceleración”, me dijeron que habían tenido que eliminar algunos proyectos y que el mío era uno de ellos.

 

Y así me quedé, con la novela cogiendo polvo en el disco duro y una depresión de tres pares. Durante muchos años, dejé de intentar publicarla e incluso dejé de escribir.

Un día vi un concurso, organizado por la Editorial Anagma de México, y decidí presentarla. Declararon el primer premio desierto (creo que porque no se presentó ningún escritor famoso), pero Ojo de gato quedó empatada con otros 3 finalistas, lo que hacía que, de nuevo, fueran a publicarla. Aquí podéis ver la prueba de que todo este cúmulo de desgracias no es fruto de mi paranoica imaginación:

 

Dictamen del Premio Universitario de novela Anagma

Dictamen del Premio Universitario de novela Anagma

 

Después de cruzar unos cuantos emails con la editorial, ésta DESAPARECIÓ. Sí, como suena. Tenían su web, su facebook, su dirección email… Ya no hay nadie, no contestan a nada. Ahí es cuando me di cuenta de que la novela estaba maldita, que no había forma humana de conseguir publicarla, que su poder era tan grande que era capaz de destruir editoriales (lastima no haber firmado con mi primera editorial para ver cómo se hundía en el infierno JUAJUAJUAJUA).

 

Bueno, que se me está yendo la olla. Después de esto, sí que lo di por imposible. Pero entonces entró en escena mi novio. Me dijo que había oído por la radio que había un sitio, llamado Entreescritores, en el que podías publicar la novela en formato digital para que la gente la leyera y te diese su opinión. Tardé como un mes en hacerle caso: que si se me ha olvidado, que si hoy no he tenido tiempo, que si es que hace mucho frío para ponerse a publicar novelas… Cualquier cosa antes de colgar la novela porque, ¿qué pasaría si la colgaba y no la leía nadie? ¿O si la leían y me decían que era una mierda? No tenía ganas de arriesgar la poca autoestima que me quedaba y terminar aún más hecha polvo. Pero el hombre insistió tanto que al final la colgué. Y ahí empezó una nueva etapa en mi vida.

 

A día de hoy, unos seis meses después de colgarla por primera vez, ya hay casi 3.000 lectores que han disfrutado con ella y que me han hecho maravillosos comentarios. Tengo lectores en todos los puntos de España, en México, Argentina, Colombia, Chile, Venezuela, Estados Unidos… (algo impensable con la publicación tradicional) Incluso se la han descargado en Alemania, Italia o Hungría (supongo que serán emigrantes españoles guiados por el “espíritu aventurero” del que hablaba cierta ministra).

Yo me sentía muy feliz con todo esto, pero aún me quedaba la espinita clavada de ver el libro en papel. Y entonces descubrí Createspace, el sitio en el que puedes publicar tus novelas en papel y las hacen bajo demanda, sin tener que vender tu alma al diablo (o a una editorial, que según mi experiencia es lo mismo) y prometerle tu primer hijo varón, ni tener que pagar la edición por adelantado. Me ha costado casi un mes revisar todo, hacer la maquetación, la portada… Ha sido un trabajo muy duro, pero ha merecido la pena. Yo ya he pedido mi copia y tengo unas ganas locas de que llegue para poder tocarla.

 

Sé que puede parecer una tontería, pero para mí es importante. Es como cerrar un círculo, como sentir que los malos tiempos ya pasaron y que todo lo que está por venir va a ser mejor. O eso espero. Todo sea que la maldición siga en pie y que el avión en el que manden el libro se pierda en mitad del Atlántico. Si hay algún accidente aéreo en las próximas semanas, deniego toda responsabilidad.

Si queréis conseguir el libro en formato impreso, sólo tenéis que seguir el link (si os atrevéis a desafiar la maldición, claro):

Versión impresa de Ojo de gato

 

 

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4 Respuestas a “¡Al fin se rompió la maldición de Ojo de gato!

  1. Felicidades Gemma, mereces ese grato reconocimiento a tu talento, espero obtener pronto tus novelas en físico, estaría encantada de tener tan grandes historias en mi estantería.
    Felicidades y un abrazo.

    Me gusta

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